Como es adentro, es afuera: El desorden como espejo del alma ¿Te ha pasado que la carga de trabajo es tanta que, poco a poco, las ganas de hacer tus actividades habituales se van esfumando? Te levantas, cumples, terminas el día con un fastidio sordo y regresas a casa. Normalmente, eres una persona ordenada, pero esta vez se te hace fácil soltar los calcetines cerca del cesto de la ropa sucia; no caen dentro, se quedan a un lado y te dices: "Luego los recojo" . Ese "luego" se convierte en una silla llena de ropa, en un escritorio invadido por papeles y en un dormitorio que ha dejado de ser un santuario para convertirse en un almacén de pendientes. El costo del "modo supervivencia" Cuando entramos en modo de supervivencia, permitimos que el entorno nos drene la energía. Nos olvidamos de poner límites por querer ser "más productivos" o por "ponernos la camiseta", sin darnos cuenta de que en el proceso nos estamos desvistiendo de nosotros m...